Bebo de una fuente agua fresca,
para calmar una sed que no se apaga.
Entre mis manos el agua se escapa
en finos hilos,
constantes como el tiempo.
Entre mis manos mi reflejo:
los que fui,
los que soy,
los que seré.
A ellos les prometo
que no abandonaré,
porque aunque acepto esta derrota
sólo aspiro a la dignidad
del boxeador noqueado.




3 comentarios:
Como se echaban de menos tus entradas Fernando....como agua fresca cuando hay tanto calor...Besotes
Me gusta la poesía.
Expresión intimista de ese transitar de tí, a tí mismo observando el trayecto con sensibilidad y un poso de melancolía por lo que pudiera haber sido y es de otra forma a como tu hubieras deseado.
......................
Yo, que soy fino observador, creo ver al protagonista fuerte de entrenamiento, sobre el ring de la vida, con la dignidad intacta para sentirse orgulloso del punto alcanzado y porque los que con él han transitado, aprecian la belleza de su alma noble.
Y...ello me reconforta.
Gracias a los dos por pasaros por aquí. Ana, siempre dejas muy buen rollo. Un abrazo
Publicar un comentario en la entrada